El Cantil

viaje2Que vayamos a hacer un viaje, además de placentero, es un acto que nos permite aprender mucho. De hecho y ya en el siglo XVIII los británicos tenían clara tal cuestión, y recomendaban a los jóvenes que ya entraban en la edad adulta un viaje desde Inglaterra hasta Italia, donde se encontraba ese ideal de belleza clásica tan buscado por muchos. El Grand Tour, que así se llamó la iniciativa, se configuró como una de las mejores maneras de adquirir conocimientos, puesto que el viajante no solamente debía formarse en idiomas o en la cultura del país que iba a visitar, sino que también y sobre todo iba adquiriendo un montón de estímulos visuales que incidían de la mejor manera en su aprendizaje.

Ni que decir tiene que esta forma de viajar, antecedente claro del turismo que hoy en día practicamos, se preparaba con minuciosidad antes de la partida, y se hacía gracias a los diversos libros de viajeros que habían publicado algunas cuestiones de interés sobre los países a visitar. Es decir, que hace ya más de trescientos años todo viaje que pretendía tener ciertos visos de éxito se programaba con anterioridad para evitar sorpresas.

Y hoy en día nosotros tenemos que hacer, ni más ni menos, lo mismo. No, no nos malinterpretes, no necesitamos repetir el viaje desde Inglaterra a Italia, o no necesariamente, porque tenemos otros muchos destinos de interés, por ejemplo en nuestro propio país. Lo que queremos poner de manifiesto es lo interesante que puede llegar a ser el que lo organicemos todo antes de partir para evitar malentendidos o sorpresas negativas. Y lo mejor de todo es que tenemos un montón de formas de llevar a cabo esa programación, pero sobre todo nos parece muy oportuno recurrir a las guías de profesionales como www.telefonoempresas.es, ya que estamos ante una solución bastante interesante a la hora de conseguir localizarlo todo y poder así contratar desde un guía turístico a un restaurante, pasando por hoteles, hostales, pensiones, coches de alquiler, etc.

En cualquier caso, y si te quieres imbuir del espíritu romántico, también puedes cogerte uno de esos libros de viajes del XVIII (muchos de ellos editados en facsímil o incluso en ediciones modernas comentadas, corregidas y ampliadas) y buscar en él la información que precisas para organizar tu viaje. Seguramente cuando llegues a tu destino las cosas habrán cambiado un poco, pero como componente romántico es, desde luego, bastante sugerente y atractivo. Nosotros hoy en día preferimos la opción del directorio de empresas y profesionales, porque es más rápido, más actualizado y contiene datos de un montón de sitios distintos. Pero si quieres imbuirte del espíritu del Grand Tour no te queda más remedio que abrir uno de esos magníficos libros. Bueno, también es verdad que puedes optar por la tercera vía y combinar ambas opciones, ¿no crees?

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