El Cantil

Llevan muchos años de moda las grandes tecnologías y con ellas se han cambiado los hábitos de prácticamente todo el mundo. Durante el día el teléfono móvil forma parte de nuestra vida y casi de nuestro cuerpo como una extensión. Los ordenadores, los libros electrónicos, incluso los electrodomésticos. Forman parte de nuestro trabajo y fuera de él. En nuestro tiempo libre incluso solemos realizar actividades que dependen de un dispositivo. Y se han perdido las antiguas costumbres como el visitar en globo aerostatico una ciudad.

Antiguamente el viajar en globo aerostatico era una diversión, una manera de pasar el día en familia, en pareja, en confianza. Se visitaban las ciudades en el aire, tranquilamente, visualizando la forma de la ciudad, y haciéndote un mapa mental propio. Era una manera de distraer la mente, culturizarte y todo eso concebido como lo que en aquella época se podía considerar “ocio”.

En la actualidad el ocio ya no consiste en eso en su mayoría. Ahora nos vamos de shopping, quedamos para ver películas o ir al cine, nos reunimos para jugar a la play station… y la mayor parte de las veces dependemos de un aparato para poder realizar la actividad que deseamos sin pararnos a pensar en lo divertido que es salir. El globo aerostatico ya no es una opción. Creemos que simplemente con visualizar un mapa conocemos la ciudad. Sí que es cierto que con saber moverte a pie puedes conocer los rincones del sitio al que perteneces, pero la maravillosa imagen que ofrece el cielo, eso… eso no tiene comparación.

Con el paso del tiempo la juventud ha reavivado la cultura. Ahora se viaja más que antes por ocio más que por trabajo. También se dispone de mayores facilidades para realizar viajes. Hay compañías dedicadas a crear itinerarios (incluidos el viaje, la estancia e incluso los desplazamientos) para facilitarle a la persona la búsqueda de todo lo que conlleva. Hace años a parte del globo aerostatico también se podía viajar en helicópteros para poder visitar la ciudad. A día de hoy se siguen realizando pero estos métodos están en desuso.

Lo que nos ofrece esta actividad es algo que muy pocas pueden darnos, ya que además de ver la atractiva imagen del lugar desde arriba, te da una paz y tranquilidad que muchos necesitamos. El estrés diario de ir corriendo y creer no llegar se esfuma en el mismo momento en que empiezas a elevarte. ¿Podría considerarse al globo aerostatico como terapia anti-estrés? Definitivamente, sí.

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